Tom Cruise y Katie Holmes no duermen juntos por los insoportables ronquidos del actor.
La pareja tiene para cada uno su propio cuarto en diferentes alas de la casa.
Katie ha decorado el suyo en “femeninos colores pastel” y lo ha llenado con muñecos de peluche.
”Es una situación que les funciona a los dos. Desde luego que pasan tiempo juntos por las noches como la mayoría de los matrimonios”, dijo una fuente cercana a la pareja.
Que mejor excusa para callar las malas lenguas.
Para su mala fortuna, este trascendido solo viene a darle puntos a favor a todos los rumores que hay alrededor de las relaciones sentimentales de Tom Cruise, las cuales solo sirven para “tapar ciertas cosas” y conservar su “buena imagen”.
Porque con tanto dinero, bien podría pagar una operación para ya no roncar, claro, a menos que la cienciología tenga prohibidas ciertas prácticas medicas.
De cualquier forma, cuando se ama a alguien, uno aprende a soportar esos horribles sonidos ¿o no?
















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